Dr. Jaime Incer Barquero: “Esperamos los estudios de impacto ambiental”

dr incer “No podemos adelantar mucho sobre la conveniencia de este proyecto hasta no tener los resultados cuantitativos, cualitativos y precisos del impacto ambiental, que causaría la construcción del proyecto del canal, sin embargo cualquier ruta elegida causaría la alteración de la calidad de las aguas del lago Cocibolca, del cual muchas poblaciones de la cuenca lacustre se abastecen y de toda la región del pacifico que requerirá de su abastecimiento para el futuro”, advirtió el científico Jaime Incer Barquero, presidente de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Sostenible FUNDENIC-SOS. “A lo largo de 108 kilómetros sobre el lago, habrá que excavar una trinchera subacuática de más de 100 kilómetros de largo, 500 metros de ancho y 30 metros de profundidad, eso te dice que la cantidad de sedimentos extraídos durante la excavación, alterará la calidad del lago, incrementando la turbidez del agua, con graves afectaciones al abastecimiento de las poblaciones circundantes, afectando las especies acuáticas, sin contar la posibilidad accidental de un derrame de hidrocarburos”. Precisó. Incer destacó que hasta el momento el proyecto tiene el “beneficio de la duda”, en tanto no se conozcan los estudios de impacto ambiental, formulado por ecólogos competentes. Respecto al lago artificial “Atlanta” que se construiría en el Caribe Nicaragüense, el científico valoró que siendo el rio “Punta Gorda”, el límite norte de la reserva Indio – Maíz, esto quizás serviría para detener la colonización a la reserva, pero el impacto no cesaría en las aguas costeras y en los territorios por donde cruzaría el canal, puesto que en lo anunciado por el consorcio chino, no se precisó como compensarán el impacto socio-ambiental a lo largo de la ruta. En cuanto a la zona de Tola en Rivas, Incer reconoció, que este sitio ha sido una ruta propuesta desde la primera idea del canal que el cuerpo de ingeniero de la marina de los Estados Unidos, propuesto a finales del siglo antepasado, sin embargo habrá que considerar la creación de otro embalse con su sistema de exclusas en el Istmo de Rivas, para evitar que las aguas del lago se escurran libremente hacia el Pacifico, teniendo en cuenta que el nivel del lago, está a 30 metros del nivel sobre el nivel del mar. Agregó que por ello habrá que considerar la salinización en las aguas subterráneas inmediatas a ambas costas, donde se proyectan también desarrollos turísticos. “Estoy convencido que no es tan importante el impacto económico, como el ambiental, factor necesario a considerar en la construcción de este megaproyecto”. Según el informante, el entusiasmo por las proyecciones económicas, beneficiará más a los inversionistas que a la población. Citó como ejemplo Costa Rica, que no teniendo canal, goza de mejor calidad de vida y correcto aprovechamiento de sus recursos naturales, y que en caso de Panamá, la mayoría de los panameños no reciben beneficios directos de su canal. “Los canales no son la panacea, pueden dar un bienestar temporal, pero no son los beneficios que un país espera, sino los beneficios de los que invierten, y si tomamos en consideración el contrato, Nicaragua gozará después de, muchos años del proyecto, cuando la población se habrá multiplicado y las ganancias serán relativamente pocas, contra un impacto ambiental irreversible sobre las aguas del Cocibolca”. Concluyó.
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